LAS PLANTAS TREPADORAS DEL CARBONÍFERO BERCIANO

LAS PLANTAS TREPADORAS DEL CARBONÍFERO BERCIANO

martes, 3 de noviembre de 2026

PSEUDOMARIOPTERIS: las plantas trepadoras del Carbonífero berciano

Empezamos este mes de noviembre con un tipo de plantas fósiles que nos recuerdan a las plantas actuales: las plantas trepadoras. Cuando entramos en un bosque o en lugares sombríos podemos  apreciar las hiedras, esas plantas tan características por sus hojas brillantes y coriáceas. Podemos ver cómo trepan por los troncos de los árboles hasta alcanzar la luz del sol. Son una adaptación por competencia con otras plantas para poder realizar la fotosíntesis: es un mecanismo de adaptación ancestral de las plantas.

Pero esta forma de adaptación de las plantas comenzó ya hace millones de años, una vez que en el periodo Devónico, las plantas empezaron a colonizar la tierra y cuando las plantas vasculares empezaron a desarrollar troncos leñosos para alcanzar la luz.

En el periodo Carbonífero,al final del Pensilvánico y más concretamente en el piso Saberiense (Sabero, León) hace unos 299 millones de años según las últimas estimaciones, las plantas han dejado huellas de estas formas de supervivencia.

Hay un género , Pseudomariopteris, que engloba algunas de las especies trepadoras, que crecían sobre los troncos de los helechos arborescentes y de las licofitas. Una de las especies más comunes es precisamente Pseudomariopteris cordato-ovata, como os muestro en esta fotografía:

 

Como se aprecia, las pínnulas son acabadas en punta y el porte general es más herbáceo. Hay más especies en este género, como es el caso de Pseudomariopteris busquetii, que os muestro en esta otra foto:

 

En esta reconstrucción de Krings et al (2001) se muestra cómo podría ser Pseudomariopteris busquetii trepando sobre un tronco:


 

 

 


Como en el caso anterior, se trata de unos frondes muy especializados para poder trepar, adherirse a los troncos y escalar en busca de luz. En próximas entradas de esta web hablaremos de otras curiosas adaptaciones de las plantas en el Carbonífero.

 

 


jueves, 8 de octubre de 2026

"ESCRITOS EN PIEDRA": graptolitos del Silúrico berciano

Hace unos 423 millones de años, según la escala geológica recién actualizada, los mares paleozoicos cubrían gran parte de la tierra. En nuestras latitudes estos océanos bañaban la costa del supercontinente Gondwana, de cuya costa formaban parte los territorios que componen la actual península Ibérica.

 


Como ya hemos tratado en anteriores entradas de esta web, uno de los grupos biológicos más numerosos e importantes en este periodo geológico son los Graptolitos: eran de pequeño tamaño y vivían en colonias flotando en el agua y desplazándose por acción de las corrientes marinas, es decir , organismos planctónicos. 

 




Su estructura básica es una rama o sícula, de la que parte cada individuo colonial. Al morir este esqueleto se deposita sobre los limos de los fondos marinos dando lugar con el paso de millones de años de compresión y metamorfismo a formas habitualmente blanquecinas (a veces piritizadas) sobre una matriz pizarrosa: su aspecto es el de letras de un extraño alfabeto (de ahí su nombre).


 


Aquí podéis ver una gran colonia de Colonagraptus deubelii,  (foto superior e inferior) graptolito representativo del Silúrico Superior de Salas de la Ribera, el famoso yacimiento berciano de fama mundial, del que hemos hablado en numerosas ocasiones en diferentes entradas de esta web.

 

Os voy a mostrar algunas de las diferentes morfologías de géneros y especies de graptolitos que sirven de fósiles-guía de los diferentes pisos del Silúrico:

 

RASTRITES

 


 PSEUDOPLEGMATOGRAPTUS


 TORQUIGRAPTUS

 


 ESPIROGRAPTUS

 

En próximas entradas ampliaré el número de especies: la variedad es enorme, sobre todo en el Silúrico....

jueves, 3 de septiembre de 2026

ORO EN ROCA MADRE EN EL BIERZO: la génesis del oro berciano.

Cuando pensamos en el oro del Bierzo, aquél que las primeras tribus prerromanas descubrieron en le fondo de los placeres fluviales, pensamos en las pepitas. El oro, por su alta densidad tiende a depositarse en los lechos de los ríos auríferos, como el Sil. Mezclado con las arenas y los cantos rodados, tiende a situarse en zonas tranquilas del río, donde el caudal pierde velocidad. El procedimiento tradicional desde la época prerromana ha sido el bateo de los lodos de los fondos de los ríos auríferos, como ocurre en el Bierzo. Así es como queda el fondo de una batea después de una prospección exitosa:

 

Las grandes pepitas ya desaparecieron por la intensa labor extractiva que se inició en la época prerromana, pero que fue intensiva en la época romana, en la que el Hispania se convirtió en la principal fuente de oro del imperio romano. Un ejemplo son estos pepitones extremeños  que se encuentran en el Museo de Extremadura y que nos muestra Juan Carlos Gutiérrez Marco:

 



Sin embargo, para que se formen estas pepitas el río tiene que atravesar vetas de roca madre que lo contenga, generalmente en pequeñas cantidades. Por ello los romanos buscaron esta roca madre, que es el cuarzo lechoso, en cuyas vetas puede encontrarse. El tipo de explotación era una minería de trinchera o de mina cubierta siguiendo las vetas de cuarzo y arrancando los fragmentos con picos. En estas fotos se puede ver cómo lo que buscaban los romanos eran las vetas de cuarzo, como podemos ver en las minas  del Cañón del Górgora:


 

 


El mejor ejemplo de este sistema de extracción de oro por minería "tradicional" en el Bierzo son  las minas de Castropodame (aquí vemos a Abel Arias en una de ellas):


Estas minas han sido objeto de estudios exhaustivos por parte de Paco  y Abel Arias y gracias a ellos se han podido recrear posibles habitáculos de los mineros excavados en roca, en los que se ubicaban las lámparas de iluminación. En anteriores entradas de esta web, así como en varias publicaciones y paneles explicativos en Castropodame, se puede obtener información detallada de estos trabajos. Todo ello ha contribuido a recrear la forma de vida de estos antiguos mineros y las formas de explotación de la minería aurífera romana:

 

 

 


En la oscuridad de las minas brillaba apenas la luz de las lámparas romanas de aceite, depositadas en sus cubículos en la roca. Habitualmente de cerámica o terra sigillata, las más nobles eran de bronce con figuras de animales o mitológicas. Aquí se muestra una lámpara romana "in situ":


En este vídeo que Paco ha preparado, se muestran varios fragmentos de roca madre con oro, que pertenecen a su colección: en ellos podemos ver cómo se encuentra el oro en su origen, dentro de las vetas de cuarzo.

 


Como habéis visto en el vídeo , el oro aparece dentro de las vetas de cuarzo, pero también pueden acompañarle otros minerales, como la arsenopirita o los óxidos de hierro:

 

El siguiente paso tras la extracción de estos fragmentos era la trituración en diferentes tipos de morteros, en cuyas cavidades se colocaba el fragmento y se martillaba posteriormente, tal y como se indica en la figura de Abel Arias:


 

 



 


Algunos de estos antiguos morteros han acabado formando parte de las paredes de las casas del pueblo, en este caso de Castropodame:


 

Otro sistema de trituración eran los molinos, que podemos ver en esta recreación de Abel Arias:


 

El polvo triturado obtenido por estos sistemas era finalmente amalgamado o bateado de manera tradicional y de esta manera se recuperaba el oro procedente de la trituración de la roca madre. Y este sería el resultado:


 

Estas son algunas pruebas que demuestran que, a pesar de la  intensiva explotación secular, el Bierzo sigue teniendo reservas de oro diseminadas por su territorio. El bateo de los ríos auríferos bercianos  es una forma lúdica y sencilla de ver el brillo de las pajuelas de oro....¿te animas a batear?

 


 

 

 

 

 

miércoles, 19 de agosto de 2026

CUANDO LAS ARENISCAS ALCANZAN LA CATEGORÍA DE PALACIEGAS: RIOJA ALTA Y RIOJA ALAVESA

Es un placer recorrer La Rioja en todas las estaciones del año: en verano la longitud del día nos permite apreciar la calidad de las piedras de cantería y la luz a lo largo del día nos ofrece desde tintes dorados a tostados rojizos: estamos hablando de la roca de cantería típica de La Rioja, la arenisca. 

 


Canteras como las de Cuzcurrita de edad Miocena o la denominada "dorada Urbión" han abastecido de sillería fina  a La Rioja desde la Edad Media. Hay varios yacimientos con roca de diferentes granulometrías, consistencia y dureza, lo que condiciona su resistencia a la erosión y a la contaminación ambiental. Con frecuencia puede observarse en los bloques de sillería, además de las huellas de los picos, las líneas de sedimentación cuando se formaron.

 


Las areniscas son las responsables de la frescura y del reposo del vino de Rioja en sus numerosas bodegas: allí alcanzan con el paso del tiempo y las condiciones ambientales su afamada calidad.


 

 


 

Comencemos por la iglesia de Fuenmayor, a modo de ejemplo,  o de una de sus numerosas casas blasonadas:


 


La arenisca es una roca sedimentaria de diferentes granulometrías: a medida que el grano de cuarzo es más pequeño, la calidad de la roca aumenta, dando el típico toque de finura y de nobleza a los monumentos riojanos. Sin duda la aguja más bella de La Rioja, enclavada en el corazón de la rioja y de  los antiguos berones, es decir en Briones, es un ejemplo de finura y elegancia de las areniscas de cantería.

 



En La Rioja Baja también la arenisca domina los monumentos principales desde Calahorra, la antigua Calagurris romana. Como ejemplo la emblemática iglesia de Santiago, en el mismísimo Mercadal.


En Logroño por supuesto la arenisca es la protagonista, como en  la Iglesia de San Juan a modo de ejemplo:


 

Aquí ponemos un ejemplo del toque rojizo de los óxidos de hierro, que en la arenisca da los típicos aspectos rojizos de las areniscas del alto Oja, como Ezcaray o Valgañón (iglesia románica de Valgañón)

 

 


Pero es que además, en las proximidades del Rioja Alta, como es el caso de Miranda de Ebro, tienen sus monumentos principales en arenisca:, como el maravillosos ábside abocinado de la Iglesia románica del siglo XIII (antes San Nicolás, hoy del Espíritu Santo). Estas iglesias fueron quemadas durante la Guerra Civil: las areniscas sufrieron aquellas terribles agresiones y las altas temperaturas, así que  han tardado en recuperar el aspecto exterior tras las restauraciones.

 





 Crucería gótica de la "iglesia de salón" de Santa María de Altamira:


 Otro ejemplo en la Rioja Alta es el castillo de Sajazarra, un pueblo riojano magníficamente cuidado:

 


La Rioja Alavesa no se queda atrás y por supuesto sus monumentos principales se construyen en arenisca. Veamos algunos ejemplos, como la iglesia de Laguardia o Briñas: 

 


 


No podemos olvidar la original y esbelta iglesia de Elciego, con sus dos torres asimétricas, una combinación cuanto menos original: 

 


Para acabar, la torre restaurada de los Condes de Orgaz en Fontecha (Álava), cuya arenisca ha aguantado carros y carretas...hasta que por fin la están restaurando.

 


O la Torre Varona, en las proximidades de Villanueva de Valdegovía (Álava), muy bien conservada y visitable, en las proximidades del parque de Valderejo:

 




Estos son tan sólo algunos de los miles de ejemplos de sillería de areniscas por toda la Rioja y su entorno: si puedes visítala porque no tiene desperdicio!

Y como broche final, la arenisca magníficamente trabajada, en el precioso campanario típicamente riojano de Cuzcurrita de Río Tirón, de cuyas canteras proceden las areniscas de grano, textura y brillo dorado más características de La Rioja: