GeoBierzo 2019

GeoBierzo 2019
El magma modela el paisaje: el entorno transformado del batolito de Montearenas a orillas del pantano de Bárcena.

sábado, 30 de diciembre de 2017

El BIERZO 2017: fuego, sequía y otras plagas bíblicas.

Este año ha sido particularmente duro para El Bierzo: la larga sequía que asola nuestro país se ha cebado con esta comarca. El campo ha recogido sus peores cosechas: cerezas, pera conferencia, castañas y otros productos agrícolas han sufrido una caída como no se recordaba en años. Los bosques también han sufrido las consecuencias de la falta de agua y los incendios han asolado nuestros montes Aquilianos y gran parte de La Cabrera. El agua, este mineral tan común como imprescindible ha sido la gran ausente y la más deseada.

Este es el paisaje que puede verse desde los pueblos: un entorno calcinado.

Muchos de nuestros pueblos viven del turismo y de la explotación de sus recursos naturales. Este año pasará al recuerdo por ser uno de los más nefastos, lleno de incendios y con el azote de la sequía.
Paco Arias ha preparado esta pequeña postal navideña que nos recuerda esta triste situación y hace un recorrido por estos paisajes bercianos asolados por el fuego. Puedes verla en este enlace:
Y esperemos que las lluvias y el año 2018 traiga los esperados brotes verdes!



martes, 19 de diciembre de 2017

MEDICINA y PALEONTOLOGÍA:¿por qué no?

Cuando un médico o cualquier otro profesional (no geólogo) siente atracción por el apasionante mundo de los fósiles....Cuando esa pasión es muy temprana, entorno a los 14 años de edad...... Después las circunstancias personales le conducen por otros caminos, igualmente fascinates, pero radicalmente diferentes, de la Medicina. Llega un momento en que uno tiene que decidir cual es su profesión y cual su hobbie, pero en este caso no se trata de una afición cualquiera. Una vez que uno se adentra en la Paleontología y descubre este mundo maravilloso, ya nunca más podrá salir de él. Allí, atrapado por la seducción de las piedras, las visitas al campo, la clasificación y conservación, la reconstrucción de los antiguos mundos...¿que otra afición podría competir con ésta?
La sensación de ser raro o especial que acompaña a esta actividad siempre me ha perseguido, hasta que descubrí que en el pasado, otras personas  sucumbieron a los encantos de la "paleo".

Algunas fueron terriblemente importantes en la historia de la Medicina como Lord Parkinson, médico inglés que en siglo XIX describió el síndrome de Parkinson, por el que siempre será recordado. Este inglés, poseído por el espíritu de la Ilustración francesa y cuyas actividades políticas pusieron en peligro su prestigio y posición social, poseía una espléndida colección de fósiles en su casa. Pero este hombre fue más allá escribiendo su volumen "Organic remains of a former world" basado en sus fósiles. Se atrevió a emitir la teoría catastrofista para justificar las grandes extinciones... Como diríamos en España: Ahí queda eso! Y por si fuera poco bautizó el género de ammonoideos Parkinsonia (Parkinsonia parkinsoni), por el que también será siempre recordado.

Otro médico igualmente inglés, pero no tan conocido fue Guideon Mantell, también a finales del XIX, que ejerció de cirujano. Su entretenimiento favorito era recoger fósiles en la región de Sussex (Inglaterra )hasta que se encontró un diente de Igauanodon. Pero en este caso tenía un ilustre amigo, el gran geólogo Lyell, que fue además figura máxima de la geología de su época.
Al igual que James Parkinson ideó grandes teorías , en este caso sobre los dinosaurios y fue condecorado por la Royal Society de Londres. Sin embargo acabó sus días como un vagabundo, abandonado por su mujer (harta de los fósiles que llenaban su casa y su tiempo como una obsesión) y completamente arruinado e inválido tras sufrir un accidente.
No supo elegir entre la medicina, que le daba el dinero para vivir y la paleontología,  que alimentaba su mente!  Tuvo además que sufrir la frase lapidaria de su ilustre amigo Lyell: "hay que elegir entre la medicina o la ciencia". Hoy en día la medicina es tan ciencia o más que la propia geología, pero en aquellos tiempos y a los ojos del ilustre Lyell un  cirujano se parecía más a un barbero que a un científico de pedigrí!.
Menos mal que en el mismo lugar donde Mantell encontró su diente de Iguanodón un monumento le hace justicia.

Estos son sólo un ejemplo de tantos hombres y mujeres de las profesiones más dispares, que a lo largo de la historia han caído en este mundo de los fósiles, que ha llenado su tiempo libre  y disparado su imaginación. Empezaron como simples coleccionistas y se fueron convirtiendo  en dibujantes, escritores y sobre todo, en grandes divulgadores. En su tiempo fueron considerados como gente rara y excéntrica por esta extraña afición, pero lo cierto es que consiguieron ir más allá de sus propios límites y se mantuvieron fieles a ella. Tuvieron que sufrir al ser considerados de segunda categoría por los geólogos profesionales (y no tan profesionales) de su época. La sociedad de su tiempo no entendió sus talentos y muchos de ellos fueron grandes incomprendidos.
Esta misma sociedad, que a veces les aduló, nunca pudo entender como una sóla persona podia reunir esas brillantes facetas y realizar interesantes aportaciones en tan diferentes campos de la ciencia!
Para concluir, y enlazando con el tema de este blog podríamos decir: Medicina y Paleontología: ¿por qué renunciar a una cuando se pueden tener las dos?



viernes, 1 de diciembre de 2017

CARRASCONTE: un cielo abierto que se cierra.

Este fin de semana estuve en una de las minas a cielo abierto más grandes de Laciana. El paisaje que puede contemplarse desde lo alto es espectacular, con el incomparable marco de la Cordillera Cantábrica como telón de fondo. Todo este paisaje es un tratado de geología en sí mismo.
El carbonífero estefaniense que puede verse es muy completo, con gran cantidad de cortezas de diferentes licofitas, aunque la mina ha sido masivamente expoliada por su fácil acceso desde el fin de las actividades mineras.

Lo más llamativo de este carbonífero es la abundancia de un tipo de planta arbórea gimnospermofita poco común por lo general y menos en tal abundancia: se trata de Cordaites. Los restos de sus hojas acintadas están presentes en gran cantidad. Su fosilización resalta por su intenso color negro brillante que destaca sobre el tono rosado de las areniscas y cuarcitas.


Los restos de hojas de cordaitales se acumulan por doquier en grandes canchales, debido al impresionante movimiento de tierras que supuso acceder a las capas de carbón, algunas de las cuales superaban los dos metros de espesor. Para llegar hasta ellas fue necesario un impresionante desmonte que ha dado lugar  aetas enormes escombreras.


El trabajo minero ha dado lugar a la formación de algunas lagunas artificiales, algunas de ellas de gran tamaño.


Algunos troncos de licofitas se han preservado y pueden verse en el Aula Geológica de Robles de Laciana. En este caso se trata de un Syringodendron.


Este Aula Geológica, inaugurada hace poco, contiene un resúmen de la flora Estefaniense de Laciana y muestra algunos de los fósiles de plantas más característicos de Carrasconte.


Las obras de desmonte y restauración de esta mina a cielo abierto ya han comenzado y pronto este fabuloso espectáculo del carbonífero lacianiego desaparecerá de nuestra vista y con él este viaje a un tiempo tan fascinante como infrecuente: el carbonífero. Seguirá el inexorable destino de Fonfría y Feixolín: la restauración.

Y de fondo la incomparable silueta de la Cantábrica.